Tanto si quieres unas vacaciones en familia como una semana de fiesta o simplemente desconectar de verdad, con el yate adecuado es posible. Alquilar yates es sencillo y las embarcaciones cuentan con tripulación y patrón, lo que permite a los pasajeros descubrir fascinantes destinos en todo el mundo.

Alquilar yates: grandes veleros y yates a motor

Un yate es bastante más largo que un barco. Las embarcaciones de hasta siete metros de eslora entran en la categoría de barcos. Los yates miden por lo general de diez a diecisiete metros y cuentan con varios camarotes. Al alquilar yates se puede elegir entre un yate a motor o un velero. La diferencia está en el tipo de propulsión. Antes los yates se fabricaban en su mayor parte de madera. Hoy en día los modernos objetos de lujo se fabrican exclusivamente de plástico con fibras reforzadas.

alquilar yates

Alquilar yates significa tener la posibilidad de estar varios días o incluso varias semanas navegando por las aguas. El equipamiento incluye, según el modelo elegido, entre otras cosas herramientas, además de equipo de cocina, aseos y plazas para dormir. Esto hace que no siempre sea obligatorio recalar en un puerto. Alquilar yates grandes significa que una tripulación con experiencia acompaña a los pasajeros. Una tripulación profesional permite una buena seguridad y promete unas excelentes vacaciones de lujo en alta mar.

Alquilar yates: vivir momentos únicos

Unas vacaciones en barco con un yate de calidad, cómodo y majestuoso traen consigo mucha relajación. La embarcación de lujo une confort y funcionalidad, y las comidas a bordo. Además, los deportes acuáticos, como por ejemplo el esquí acuático, contribuyen a unas vacaciones inolvidables. Mientras los pasajeros disfrutan de una copa de cava, el patrón experimentado navega con su tripulación hasta el destino deseado. Alquilar un yate de calidad significa poder disfrutar de unas vacaciones en barco lujosas e idílicas y explorar muchos lugares dignos de ver en el mundo. Alquilar un yate hace posibles unas vacaciones sin preocupaciones ni estrés. Promete mucho descanso y momentos únicos que se recordarán toda la vida.

  • Relax y descanso puros
  • Libertad de decisión
  • Lujo puro

Alquilar yates: organizar bien las vacaciones

Una vez decidido el destino, alquilar un yate es muy fácil. Se elige online el modelo adecuado y, si se necesita, también se puede contratar la tripulación. Si se quiere gobernar la embarcación uno mismo, conviene informarse de antemano de si hace falta una titulación náutica. Otras informaciones, como por ejemplo un visado para el destino de vacaciones o determinada prevención médica, también deberían aclararse de antemano.

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Al llegar a la marina, conviene prestar mucha atención a todas las instrucciones y normas de seguridad. Además, antes de que el viaje en yate pueda comenzar, se recomienda informarse sobre las cartas náuticas, así como sobre los puertos y los fondeaderos. De este modo se reducen las sorpresas imprevistas. Al devolver el yate alquilado, no debe faltar una confirmación al puerto de salida. Indica que el barco se ha devuelto intacto y que no se generan más costes.