Muchos navegantes sueñan con pasar sus vacaciones en un velero, pero a menudo les falta la embarcación necesaria. Para no tener que comprarse un barco propio de buenas a primeras, muchos optan por la posibilidad de alquilar un velero en régimen de chárter. A continuación le explicamos los puntos más importantes a los que debe prestar atención al alquilar un velero.

Alquilar un velero: los puntos importantes

Para que las vacaciones de vela, tan merecidas, salgan bien, además del buen tiempo y de la tripulación adecuada, cuenta por supuesto el velero adecuado. Para no llevarse malas sorpresas, al alquilar un velero conviene tener en cuenta lo siguiente:

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  • Lugar de chárter ideal
  • Elección de una empresa de alquiler de confianza
  • Tamaño de yate adecuado
  • Equipamiento adecuado
  • Revisiones al día de los equipos de seguridad
  • Suma asegurada suficiente

Sobre todo en los primeros chárteres, la incertidumbre suele ser bastante alta. Por eso es aún más importante que tenga en cuenta los puntos anteriores. Asimismo, suele ser de gran ayuda hablar con navegantes con experiencia para beneficiarse de lo que ellos saben. Si aun así quedan puntos poco claros, le recomiendo encarecidamente hablar directamente con la empresa de alquiler. Normalmente, así se disipan enseguida todas las dudas. Una vez resueltas todas las dudas, nada se interpone ya en el comienzo de las vacaciones.

Una vez que el contrato de alquiler del velero se ha cerrado con éxito, conviene, por precaución, ponerse en contacto de nuevo con la empresa de alquiler 2-3 días antes del inicio de las vacaciones. Es recomendable preguntar si todo puede transcurrir según lo previsto y volver a acordar la hora de recogida.

Alquilar un velero: la llegada a la empresa de alquiler

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Una vez que haya llegado al puerto de salida, lo mejor es presentarse enseguida brevemente en la empresa de alquiler. Incluso si llega antes de lo previsto, a menudo es posible dejar el equipaje en depósito en la empresa de alquiler, de modo que pueda, por ejemplo, explorar un poco los alrededores. Cuando llegue la hora de la entrega, debe presentarse en la empresa de alquiler. Normalmente, lo primero que se hace aquí es depositar la fianza, algo que suele ser posible tanto con tarjeta de crédito como en efectivo. Una vez resuelto este punto, la mayoría de las empresas le entregan una lista de comprobación con la que puede hacerse por su cuenta una primera idea general del yate y de su equipamiento.

Después de que usted mismo haya revisado el yate y su equipamiento, normalmente sube a bordo un empleado de la oficina de chárter y le da una explicación de uso. Esta explicación es también el momento adecuado para preguntar los puntos poco claros o señalar las diferencias del yate respecto a la lista de comprobación. Como consejo, le sugiero que plantee de verdad todos los puntos poco claros y que se los expliquen con detalle. Esto es muy importante, porque la mayoría de los daños en los yates se producen innecesariamente por un manejo incorrecto y, en ocasiones, pueden acarrear desperfectos considerables. Si ha tenido en cuenta todos los puntos, nada se interpone ya en el éxito de alquilar su velero. Con este espíritu, le deseo unas felices vacaciones y siempre un palmo de agua bajo la quilla.